Devoradores multimedia
En eso nos hemos convertido. No es nada nuevo. Muchos hemos cambiado por completo nuestros hábitos en el cunsumo de contenidos multimedia. Nuestros horarios, quehaceres y manías han cambiado.
Acabo de leer en Brandlife que el 46% de los internautas españoles consume vídeos online a diario. De ser un fenómeno creo que ha pasado a ser algo absolutamente normal. Quizás constituye un fenómeno para los profesionales del sector en busca del modelo de negocio apropiado.

Por supuesto, depende del perfil. Desde aquellos usuarios que pueden hacer “mil cosas a la vez” y prestan atención a la televisión, mientras se descargan los últimos temas en su iPhone y tienen los deportes en la TV, hasta aquellos que ya no miran la TV ni de broma y todo lo consumen cuando quieren y como quieren.
Ver cómo llegar a todos debe ser realmente apasionante. Desde luego hay negocio, pero la cuestión está en ver cómo sacarle la mayor cantidad de monedas al negocio. Joost, la gran plataforma de contenidos audiovisuales vía P2P, anunció recientemente que dejará los contenidos para darle mayor protagonismo a los servicios de hosting para el sector, Youtube sigue en busca del modelo de negocio perdido, y mientras tanto surgen varias empresas como Hulu que poco a poco al parecer no van nada mal.
En definitiva, hoy he visto el telediario, algo de dibujos animados, una película online y ahora un amigo está viendo un partido de futbol creo que de Argentina. Por cierto, también llegué tarde a una sesión en el cine… me equivoqué de hora, finalmente regresé a casa sin ver nada.
Los tecnológicamente avanzados en España
Como siempre, resulta práctico, útil y prácticamente obligatorio conocer por dónde están yendo los tiros en cuanto a la “nueva” oleada de españoles tecnológicamente avanzados. Aquéllos que manejan al menos siete dispositivos electrónicos, que por supuesto tienen Internet de banda ancha en casa, televisión de pago, teléfono móvil (como el 99% de los jóvenes españoles; recordemos que la tasa de penetración se acerca a la de la TV) y, cómo no, elevado interés por las nuevas tecnologías.
La Asociación de Empresas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones de España (AETIC) y Accenture nos ayudan a saber un poco más sobre cómo son los consumidores tecnológicamente avanzados en España.
- Se sitúa en una franja de edad inferior a los 35 años.
- 76% utiliza el ordenador portátil.
- 74% utiliza el MP3.
- 78% utiliza la videoconsola.
- Perfil muy similar al de los usuarios avanzados de otros países, tanto desarrollados como Estados Unidos y Japón, así como emergentes, tal como Brasil e India.
- El 80% se caracterizaría por el ahorro de tiempo.
- 79% por la evolución hacia un entorno red.
- 76% por la creación de nuevas oportunidades de negocio.
- Prefieren la contratación integrada de servicios y productos bajo un mismo proveedor.
- 100% conoce por lo menos una red social.
- 93% accede al menos una vez por semana.
- 57% las consulta todos los días.
Es un perfil de usuario tecnológico cada vez más común, propiciado, desde mi punto de vista, por la apertura del sector y por un cambio de actitud drástico en la relación de los usuario con la información. Nos encontramos frente a personas cada más exigentes, informadas, meticulosas y abiertas.
Todo esto me hace recordar la participación de Antonio Ortiz en Iniciador de Granada la semana pasada. Antonio es confundador y Director Editorial de Weblogs S.L., empresa de blogs pionera en español en la publicación de weblogs verticales con vocación comercial. Entre los blogs de la empresa podemos encontrar algunos muy relacionados con las nuevas tecnologías, como Xakata, por citar algún ejemplo, donde en más de una ocasión los redactores se encuentran con seguidores mucho más informados que ellos.
Así es el “nuevo consumidor” de tecnología de España y, al hablar de Internet, de muchos puntos del globo.
¡Cómo está el patio sonoro digital!
Acabo de leer un noticia en Aliado Digital sobre tendencias de la música digital. La información se basa en pronósticos de Nielsen ofrecidos en la conferencia anual de NARM (National Association of Recording Merchandisers).
En resumen, tendríamos que la mitad de todas las unidades de música grabada comprada se adquirirá en formatos digitales a finales de 2010. No obstante, según Nielsen, las ventas físicas continuarán a la cabeza hasta finlaes de 2011.
Aunque el consumo de música que se hace en Estados Unidos es muy distinto al de otros países, como el mismísimo caso de España, creo que el país anglosajón marca tendencias y patrones en varios aspectos. De esta forma, Nielsen apunta que en 2008 el 35% de los álbumes vendidos consistían en nuevos lanzamientos. Esto supone el resultado más bajo desde que SoundScan analiza el sector.
Los álbumes de catálogo pasaron a un 37% en 2008 y los normales alcanzaron un 27%.
Ya si hablamos de ventas por unidad, temas sueltos, tenemos que en 2008 el 40% de las ventas se realizaron a partir de lanzamientos de 2007 y 2008. Y, lo que resulta revelador sobre tendencias de consumo y perfiles de comprador (a mi entender) es que el 60% de las ventas fue de música de catálogo.
Todo esto me ayuda a entender un poco más de la teoría de The Long Tail de Chris Anderson, de la que en su tiempo hablé. Me compré el libro hace dos semanas, pero aún no te he tenido tiempo de terminarlo. No obstante, sí puedo entender algunos conceptos que explica a este respecto.
La teoría de la larga cola defiende que nuestra cultura y nuestra
economía cada vez se apartan más de la concentración en un número relativamente
reducido de éxitos productos y mercados principales situados a la cabeza de la curva de la
demanda y se orienta más hacia una elevada cantidad de nichos situados en la cola.
Básicamente lo que estamos viendo es que cada vez existe más gente acudiendo a música de catálogo a través de medios digitales, cada vez se consumen menos éxitos de venta, y cada vez hay más grupos independientes/pequeños/… accediendo a plataformas de distribución digital. Es una tendencia que irá en crecimiento.
Esto sirve para “asustarse” o bien para seguir siendo creativos y buscar modelos de negocio que saquen provecho a lo que, sin más, es natural.
La música de catálogo seguirá creciendo, y las nuevas producciones en digital supongo que aún más. Es demasiado fácil y relativamente barato acceder a plataformas de distribución digital, existen buenas empresas en el mercado, tipo La Cupula, entre otras.
Blue·m utilizamos esta última, por ello la menciono. Tiene sus puntos flacos, pero lo cierto es que el proceso es relativamente fácil y barato y que de atención al cliente no estuvieron nada mal.












